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Mi hija es demasiado caliente

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Cada d√≠a que pasaba me daba cuenta de que me gustaba m√°s esa situaci√≥n, hasta el punto de que no era suficiente para m√≠ solo espiarte a ti, pap√°, sino tambi√©n a Roberto, que es un maestro de las sierras y los videos porno, cu√°ntas veces tiene corridas en el us√© mis bragas, bueno, tengo que decir que yo tambi√©n provoco y provoco lo suficiente, y tambi√©n lo hago con la ropa interior de mam√°, ya que estamos hablando de eso, lo digo todo, pero ahora esta es otra historia. Ahora termino de hablar sobre el tema. Mi mal h√°bito … o m√°s bien mi pasi√≥n.

Regresando al tío, no podía esperar a que volviera a casa porque ya sabía que de una forma u otra me haría sentir su polla e hice todo lo posible para que fuera más fácil para él, sentado en su regazo, haciéndome ayudarlo. hacer gimnasia etc. etcétera El tío Aldo, tan pronto como escuchó que alguien venía, inmediatamente intentó alejarse, mientras yo quería lo contrario, me atraía la presencia de otras personas, especialmente de la familia, como usted, su madre o Roberto.

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Todo esto me emocion√≥ tanto que vine varias veces en mis bragas sin siquiera tocarme. Mientras Barbara me contaba todo esto, mi polla no ten√≠a nada de hierro, en lo que no cre√≠a, pero los minutos pasaron r√°pidamente y mi esposa con Roberto no tardar√≠a en regresar de la pizzer√≠a. Esperaba ver cu√°nto tiempo hab√≠an estado sin tocar mi polla sin querer hacerlo y Barbara dijo r√°pidamente: Pap√°, me di cuenta de que casi estalla y cuando lo dijo, lo sac√≥ sin siquiera sonrojarse y levantarse del sof√° y dijo … de los padres que te pusiste detr√°s de m√≠ como en el concierto, mientras me levantaba o√≠mos llegar el coche, nos quedamos con M … Yo con la polla que explot√≥ y ella estaba tan emocionada como siempre.

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Empiezo desde el día en que tuve la oportunidad de estar sola con Barbara, es decir, después de 2 días. Retomamos la conversación o, más bien, Barbara volvió a retomar la conversación. Quería hablar de ello a toda costa, comenzó con el tío Aldo, le gustaba el hecho de que siempre hacía sentir que su polla no se daba cuenta o simplemente fingía no hacerlo. Noté, me gustó esto, le gustaron tanto a él como a mi hija, y en ese momento también me gustó cuando él lo dijo.
Barbara dijo: ¬ŅPap√° recuerdas cuando llevaste a la madre al hospital y Roberto y yo nos quedamos con el t√≠o Aldo? Bueno, vagamente, ¬Ņpor qu√©? Sabes que despu√©s de un tiempo que te hab√≠as ido, Roberto sali√≥ con un amigo suyo y me qued√© solo con mi t√≠o, pasaron por mi mente momentos de fantas√≠as pornogr√°ficas y empec√© a jugar con el t√≠o diciendo … veamos si me llevas … no lo hizo ciertamente rezando y comenc√© a perseguirme alrededor del sof√° y cuando me estir√©, apretando, dijo … desde que te llev√©, haci√©ndome sentir tu polla en mi co√Īo y culo, despu√©s de dos o tres disparos no s√© c√≥mo fue que me encontr√© sentada en el sof√° de arriba. √©l con su mano entre sus piernas, o m√°s bien sus dedos dentro de sus bragas, yo era todo un lago, t√≠o, tocando mi estado de √°nimo, sac√≥ su polla y la puso en mi mano,
Nos vemos la proxima vez