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Mi sobrina a media noche…

Los cuatro est√°bamos frente al televisor esa noche para ver un est√ļpido programa para ni√Īos: ella estaba sentada a mi lado y los dos mocosos en el piso, sobre la alfombra, pegados al televisor.

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Parec√≠a tensa y un poco nerviosa, como si tuviera que hacer algo, as√≠ que le pregunt√© si estaba bien. Me mir√≥ sonroj√°ndose y despu√©s de respirar profundamente se me acerc√≥ y me dijo suavemente: “Lo siento por lo de anoche …”, sonre√≠ y la tranquilic√©, despu√©s de todo son cosas que suceden.
“Nunca hab√≠a visto una polla antes de ayer”, me confes√≥.

Me sorprendi√≥, no tanto por lo que hab√≠a dicho, sino por el hecho de que me lo hab√≠a dicho a m√≠. No sab√≠a qu√© decir, le pregunt√© qu√© pensaba de ella y ella “No s√© … es extra√Īo, no lo vi tan bien”. No sab√≠a c√≥mo comportarme en ese momento, las palabras salieron de mi boca solo: “¬ŅQuieres verlo mejor?” Ella asinti√≥, volvi√©ndose toda roja.

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Siento no traeros fotos de mi sobrina desnuda, pero estas fotos de mi sobrina en biquini te har√°n una idea de lo mal que lo pas√©. Es espectacular. Sigamos con la historia…

Mi sobrina estaba mir√°ndome a los ojos y su mano apoyada en mi pierna. Le dije que si quer√≠a verlo mejor, pod√≠a ir a mi habitaci√≥n despu√©s de que sus hermanitos se hubieran quedado dormidos; √Čl me sonri√≥ y asinti√≥ de nuevo.

Dentro de m√≠ sent√≠ el deseo de crecer r√°pidamente: ten√≠a un pene muy duro al pensar que se lo mostrar√≠a en breve, pero no pod√≠a resistir tanto tiempo sin hacer nada, esperando ese momento. As√≠ que mis manos comenzaron a explorar su cuerpo: sus caderas, sus muslos, su barriga … Sent√≠ su piel tan bien mientras corr√≠a mis dedos casi man√≠acos.

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Estaba inmóvil, inmóvil, dejándome acariciarla por todas partes. Cuando me desabroché los pantalones, anhelando su vagina joven y caliente, el teléfono suena y se levanta para responder a sus padres.
Decidí entonces, ya que él la estaba tirando mucho tiempo, para esperar arriba en mi habitación, como había acordado previamente.

Sentado en mi cama, pens√© que lo que hab√≠a sucedido y lo que iba a suceder iba en contra de todos mis principios, que no ten√≠a que hacerlo, ¬°no pod√≠a dejarme corromper por un est√ļpido deseo! Pero a estas alturas, el deseo hab√≠a dominado la raz√≥n, ¬°y lo √ļnico que quer√≠a en ese momento era a ti, mi sobrina!

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Pasó una hora más o menos y sus hermanitos se quedaron dormidos, ella se me acercó con una camiseta y unos shorts oscuros; Ella estaba torpe y sonrió nerviosamente.

La hice sentar frente a m√≠ en mi cama. Nos quedamos all√≠ contemplando el uno al otro en un silencio embarazoso, luego ella me pregunt√≥: “Entonces … ¬Ņme ense√Īas?” Asent√≠ pero le ped√≠ que cerrara la puerta. ¬°Dios, c√≥mo te estaba deseando en ese momento!

“Ahora est√° bien?” me pregunt√≥ amablemente. “Tienes que hacerme querer mostrarte …” Le sonre√≠. “¬ŅC√≥mo?”. Se sent√≥ frente a m√≠ otra vez. “Hazlo t√ļ mismo”. Lo pens√≥ por unos segundos, luego se me acerc√≥ y me bes√≥ en los labios. Y luego otra vez, y otra vez, y otra vez; ¬°Sent√≠ su lengua, su saliva, y me encant√≥! No s√© por qu√©, tal vez fue la situaci√≥n tan transgresora, pero nunca me hab√≠a limonado con una como esta: ¬°quer√≠a comerla!

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“¬ŅAhora me mostrar√°s?” Me pregunt√≥ suavemente acarici√°ndome entre mis piernas. Me levant√© y me quit√© mis calzoncillos y mis calzoncillos, qued√°ndome con mi polla en el aire, dura como el m√°rmol, casi pulsando de deseo. Me volv√≠ a sentar en la cama con los ojos fijos en mi peque√Īo amigo. √Čl sonri√≥ y me pregunt√≥ si pod√≠a tocarlo, yo lo permit√≠. Lo tom√≥ gentilmente con una mano: “es muy duro y caliente …”. “¬ŅTe gustar√≠a masturbarme?” Le pregunt√© y ella me sonri√≥, comenzando a mover su mano hacia arriba y hacia abajo r√≠tmicamente.